jueves, 20 de octubre de 2011

[1956] El primer disco rígido

IBM 62PC, de 64,5 MB. (1979)
En 1985 tuve contacto por primera vez con una computadora. Era una CZ 1500 que mi tía le había regalado a mi primo. No tenía color ni sonido, pero el solo hecho de poder programar una computadora era ya increíble para nosotros. La única manera de guardar los pequeños programas que tipeábamos era a través de un radio grabador, en un cassette de audio convencional. Años después conocí los diskettes y me maravillé nuevamente. Pero no fue sino hasta inicios de los 90's que conocí los discos rígidos.

En ese momento mi pensamiento lógico me hacía suponer que el disco flexible (o diskette) era una evolución tecnológica respecto de las cintas magnéticas convencionales (cassettes), y que la aparición del disco rígido (también llamado disco duro) era a su vez un avance sobre el diskette en la tecnología de los medios de almacenamiento.

Bueno, en realidad sucedió todo al revés.

El primer disco rígido de la historia data de 1956, mientras que el primer disco flexible (de 8 pulgadas) apareció recién en 1969. Seis años antes, en 1963, Philips había lanzado al mercado el cassette compacto.
Así es. El primer disco rígido de la historia fue el IBM 350, modelo 1 y trabajaba con válvulas de vacío. Pesaba... 1 tonelada !!, y su capacidad era de (en ese entonces) impresionantes 5 MB. Era más grande que una heladera y requería de una consola separada para su manejo.

De acuerdo a Wikipedia: "Su gran mérito consistía en el que el tiempo requerido para el acceso era relativamente constante entre algunas posiciones de memoria, a diferencia de las cintas magnéticas, donde para encontrar una información dada, era necesario enrollar y desenrollar los carretes hasta encontrar el dato buscado, teniendo muy diferentes tiempos de acceso para cada posición.
La tecnología inicial aplicada a los discos duros era relativamente simple. Consistía en recubrir con material magnético un disco de metal que era formateado en pistas concéntricas, que luego eran divididas en sectores. El cabezal magnético codificaba información al magnetizar diminutas secciones del disco duro, empleando un código binario de «ceros» y «unos». Los bits o dígitos binarios así grabados pueden permanecer intactos años. Originalmente, cada bit tenía una disposición horizontal en la superficie magnética del disco, pero luego se descubrió cómo registrar la información de una manera más compacta.
El mérito del francés Albert Fert y al alemán Peter Grünberg (ambos premio Nobel de Física por sus contribuciones en el campo del almacenamiento magnético) fue el descubrimiento del fenómeno conocido como magnetorresistencia gigante, que permitió construir cabezales de lectura y grabación más sensibles, y compactar más los bits en la superficie del disco duro. De estos descubrimientos, realizados en forma independiente por estos investigadores, se desprendió un crecimiento espectacular en la capacidad de almacenamiento en los discos duros, que se elevó un 60% anual en la década de los 90's. En 1992, por ejemplo, un disco duro de 3,5 pulgadas tenía una capacidad de 250 MB, cuando hoy en día tenemos discos de 3 TB (terabytes).
"

Las Home Computers, sobre todo las de 8 bits, no conocieron los discos rígidos como medio de almacenamiento. Sin embargo, en las máquinas de 16 bits, como la línea Amiga y Atari ST, era habitual encontrar unidades de disco rígido.