miércoles, 2 de noviembre de 2011

Una tarde con la C-64

Pasar una tarde con la C-64 jugando, catalogando software, probando programas y hasta haciendo experimentos es, hoy en día, mucho más divertido que hace 20 o 25 años. O, al menos yo, lo disfruto mucho más. En aquella época no existía Internet,  era poco el software que podíamos conseguir y también nuestros conocimientos eran bastante limitados, lo que hacía que la experiencia no llegara demasiado lejos. El tiempo transcurrido nos ha permitido adquirir ese conocimiento y llevar la experiencia de usuario a otra dimensión. Ahora tenemos tanto software disponible en Internet, y estamos en contacto con una comunidad enorme de usuarios de todo el mundo, que ha hecho que usar y disfrutar una Home Computer hoy en día se transforme en algo fabuloso.
Por fortuna, nuestra capacidad de asombro sigue intacta. En aquella época el solo hecho de tener la computadora, poder conectarla al televisor, cargar un juego, tipear un programa, entender las direcciones de memoria o encontrar un truco era, de por sí, increíble.
Ser coleccionista de computadoras antiguas, como en mi caso, requiere de espacio suficiente para albergar todos los equipos, pero además tener el tiempo necesario para mantenerlos en buen estado de conservación y, cada tanto, probar su funcionamiento y, además, correr juegos y programas que en su momento por diversos motivos no pudimos hacer.
Los años pasan, las obligaciones y responsabilidades propias del crecimiento personal y profesional llegan inevitablemente, y dejan lenta pero inexorablemente cada vez una menor fracción de tiempo para dedicarle a nuestro hobby.
Por eso, a pesar de que rara vez puedo pasar una tarde con la Commodore 64, y también con otras máquinas de la colección, cuando tengo la posibilidad me divierto mucho más que hace 20 o 25 años.

¿A Uds. les sucede lo mismo?

¿Cómo es tener y usar una computadora hogareña hoy en día?